miércoles, 15 de febrero de 2012

Be random




Llevo días dándole vueltas a esta fotografía. "Take chances. Tell the truth. Date someone totally wrong for you...". Además os diré que si hay algo que no soporto en esta vida son los "¿y si...?". Pues bien, ambas ideas se me han mezclado en la cabeza y badaBUM!, he explotado.

Daniel es un chico que conocí hace ya un tiempo. Yo lo conocí a él antes que él a mí, quizá por eso la primera vez que nos vimos pasé de las presentaciones y de los dos besos de rigor seguido de un encantada. Más que nada porque yo de encantada tenía poco en ese momento. Él en ese momento sí que estaba encantado, pero de conocerse, o al menos eso creí yo. Alto, bien parecido, políticamente correcto y totally wrong for me.

El tiempo pasó y lejos de ser uno más de estos que conoces y al día siguiente ni te acuerdas, pasó a ser una complicación más en mi vida. No sé exactamente qué ha pasado, pero es de estas personas con las que tienes la sensación de que uno va siempre al revés del otro. Cuando tú eres borde, él se hace el encantador. Cuando tú decides que ya está bien de darle caña al pobre chico y que ya toca ser un poco encantadora, o al menos intentarlo, llega él dándote caña. Y así sucesivamente hasta el día que yo me tiro de los pelos porque ya no sé qué hacer.

Entonces es cuando salgo de fiesta. Bebo. Bebo. Sigo bebiendo. Recuerdo que ambos tenemos whatsapp. Me dicen que no coja el móvil, pero a ver, en esos momentos tú vas "bien" y piensas "Take chances. Tell the truth". Meeeeeec. Y en ese momento en que empezáis a hablar, del pavimento de la calle va surgiendo un muro, de hormigón armado. Inesquivable. Y llegas y badaBUM!, te lo comes. Porque es así. Aunque tú no lo vieras, el muro estaba allí, pero tú no querías verlo. Y ahora viene los peor. La vergüenza. Por la hostia, por los whatsapps y porque vivís en la misma ciudad y quieras o no quieras, te lo vas a encontrar.

Yo he tenido suerte. Se lo acabé contando a Daniel. Daniel pensó que estaba chalada y fin de la historia. Pero cuidado, porque podéis encontraros con uno de los míos. Con uno del "¿y sí...?". Y de aquí no es tan fácil salir sin quemarse ;)






Hemos vuelto. Feliz semana babies. Y recordad: No regrets!



Ella








martes, 20 de diciembre de 2011

Generalizar es lo más fácil.

Todo esto que cuentas podría ser la teoría inicial de la mente masculina, pero dista mucho de la realidad. Estás generalizando casos particulares, pero bueno, si quieres generalizar, pues generalicemos.

Creo fervientemente en la afinidad de las personas. Cuando a tu amigo le gustan delgadas puede ser por que él mismo es afín a ese tipo de chicas, es decir, que una persona quiera a otra delgada, puede tener sentido si hablamos de que también lo es, del mismo modo que los ciclados de discoteca buscan tetones operados con escotacos, no se si me explico. Cosa que veo totalmente válido, lógico y aceptado socialmente. Sin olvidar siempre la excepción que confirme la regla.

Los chicos queremos muchas cosas a primera vista, pero no va más allá de la primera intención. Lógicamente, cuando tú hablas de todo lo que supuestamente queremos, referente a esos ángeles caídos del cielo, estás hablando de la mujer de nuestra vida, con la que cualquiera de nosotros daríamos un paso más allá del inicial y créeme que eso para nosotros es estar hablando muy enserio, pero puede que no estemos buscando dar ese paso. De hecho, olvídate ya de que nosotros vayamos buscando de primeras una relación estable. Por lo que llegamos a la conclusión de que no buscamos los ángeles caídos del cielo, buscamos chicas terrenales. Y yo mismo, cuando hago comparaciones numéricas, son solo ejemplos de perfiles que podrían compararse en la práctica.

El problema está en esas chicas terrenales, que no se sabe lo que están buscando y pienso que ni ellas mismas lo saben por culpa de tener esos babosos, de los que hablaba en la anterior entrada, que las hacen subir al cielo imaginario.

Esperaba que me dieses alguna solución, pero la propondré yo. Un buen prisma para abordar esto sería que nosotros nos quisiéramos un poco más. Por que pienso que la mayoría de los chicos somos demasiado conformistas en ese aspecto. Necesitamos auto convicción, autoconfianza y no ir halagando a todo lo que tenga curvas. Por que luego nos sale a la cara y hay que enfrentarse a ello. Hago un llamamiento al cortejo interesante e inteligente, y no al facilón de albañil que parece que todos llevemos dentro cuando no es así. A la vista está que os encanta generalizar y pensar que todos trabajamos en la obra y estamos locos por vuestras entrañas. Que baje Dios y suban las mujeres.

Y como esto es cosa de dos, acabo con una nueva línea de acción. ¿Qué esperáis de un hombre?

lunes, 19 de diciembre de 2011

El monstruo de la talla 36

Tengo un conocido que hace tiempo me dijo que le presentara amigas y cuando le pregunté que cómo le gustaban, su único requisito fue que fueran delgadas. No me lo dijo así, de sopetón, pero fue su primera respuesta tras las divagaciones de rigor.

Después de esta conversación y de leer lo que Busher publicó hace unos días, esto me hizo plantearme qué quieren exactamente los tíos.

Ellos las quieren altas, delgadas, guapas, inteligentes, pero sin pasarse, que sean decididas, que den el primer paso, pero no demasiado lanzadas, que sino son unas guarras... Y cuando consiguen crear su monstruo talla 36, con sus mechas californianas cual Giselle Bünchen y su melena forgada a la GHD, entonces claro, semejantes ángeles caídos del cielo se creen un 9, porque lo son, y a ellos les rebienta, porque no llegan al 7. Y es entonces cuando las tias somos seres horribles y superficiales porque no vemos a los pobrecitos 7 que tenemos alrededor.

Y ahora yo me pregunto, ¿quién es más horrible? ¿El 9 que ignora al 7 que la ha creado a su imagen y deseo, o el 7 que no ve al resto de numeros del 5 al 10?

El mundo está lleno de chicas preciosas escondidas detrás de sonrisas, miradas tímidas y vaqueros talla 40. Chicas que se mueren día a día porque el 7, que para ellas es un 8 y medio, las mire y se dé cuenta de que están ahí.


Mirad mucho esta semana a vuestro alrededor ;) Un beso enorme y feliz semana.



Ella

domingo, 18 de diciembre de 2011

Qué cojones pasa con las tías hoy en día?

Mis amigos y yo no podemos entender que un chica normal a la que tú te acercas con toda la buena intención a, que se yo, preguntarle que “qué tal”, ella puede responder, si tienes suerte, y sin mirarte a la cara por supuesto, que se aburre mucho porque está cansada, para lo cual tú ya captas ese desinterés, más cuando se cree que es un 8 y subiendo y tu te has convertido en un triste 5 y bajando.

El problema de todo esto sois vosotros y solo vosotros. Vosotros, aquellos que os pasáis agasajando y halagando a una chica horas y horas. Babeando por ella sin ningún atisbo de dignidad masculina, a pesar de que ellas no estén muy interesadas. Supongo que pensaréis que “quien la sigue la consigue”.. gran frase, hecha para muchísimas cosas, menos para las chicas. ¡Joder! quien no sepa esto, es que no ha vivido una mierda. Esto, señores, es el “a b c” de las relaciones entre distintos sexos.

Por culpa de ese babeo incansable, de esos halagos exagerados, estáis consiguiendo que yo, como muchos otros chicos normales, pierdan las ganas de conocer a alguien del sexo opuesto. Yo salgo por las noches y no hago más que ver desprecios hacia chicos que por nada del mundo se lo merecen. Chicos como tú, que estás leyendo, recibiendo un mal gesto, una mala cara solo por un simple empujón irremediable en una discoteca hasta los topes, un simple baile o roce sin intención de violar a nadie. Y qué queréis que os diga, eso es intolerable. A mi se me quitan las ganas de recibir desprecios porque yo tengo orgullo (quizá demasiado), tengo dignidad (nunca demasiada) y quiero pasármelo bien. Sobre todo me siento desalentado de conocer a un 5 que se cree un 8, al cual supuestamente no puedes ni mirar. Me repugna pensar en la posibilidad de tener que rebajarme ante alguien que ni conozco todavía.

Cierto es, que lo de los babosos es solucionable cien por cien, pero las chicas también podríais poner de vuestra parte y sois culpables como las que más. No os dais cuenta que estáis perdiendo la oportunidad de conocer a chicos maravillosos e increíbles que os hagan vibrar como nunca. No sé a que esperáis para rebajar vuestro ego femenino que no hace más que subiros a una galaxia intocable, donde los seres humanos con buenas intenciones querrían llegar a alcanzar.

Por tanto, tenemos dos líneas de acción para acercar dos sexos predestinados a coexistir y que de verdad, a veces me entran ganas de obviar ese hecho que hasta hace poco era tan claramente histórico.

Chicos, el dicho de la persistencia no funciona, esperad vuestro momento, no tengáis prisa, no mostréis que estáis deseando una simple sonrisa, no os conforméis con una contestación porque prima la buena contestación por encima de todo. Es más, ¿quién dijo que nosotros tenemos que dar el primer paso? Basta ya de tonterías. Babosos abstenerse. Silbiditos en la calle no ayudan. Calzonazos menos, y a ellas tampoco les gustan así. Dignidad ante todo, que se puede hacer feliz a una mujer de otras muchísimas formas.
chicas, sed más conscientes de lo que podéis estar perdiendo, despreciando lo que podría ser más que otro baboso (que se notan a la legua por favor) un gran corazón, un tío que os haga reír, gozar y sobre todo vivir un poco, que parece que no sois terrenales muchas veces.

No me gustaría olvidar que la mayoría de la gente vive en pareja, pero con este tipo de actitudes, yo ahora mismo, no puedo hablar de querer a nadie, de amar a nadie. A pesar de que he sido siempre alentado a encontrar el amor, siendo lo más bonito del mundo. Y que puedo decir, no es lo que pienso ahora mismo.

Y una cosita más para reflexionar. El conformismo no es para nada fruto de la madurez, sino más bien de la actitud. Barbilla alta, pecho fuera y disfrutad de la vida, ya sea solos o bien acompañados.

Feliz semana esta que viene.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Comenzamos

No me gustaría empezar este blog sin mencionar a mi compañera y agradecerle la gran idea que tuvo para poder empezar un blog juntos. Este, nuestro ya giveourgameaway.

Espero que podamos escribir todo lo que nos venga en gana y hacer de nuestras vidas una muestra de las de todo el mundo contando cosillas interesantes.

Espero que todo vaya bien y pongamos mucho para ello.